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Mi-Simpson en el Kwik-E-Mart

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Como no todo puede ser trascendentalismo, tristezas y reflexiones, acá estoy yo, Simpson, como buen tejón, al lado de un supermercado... para que se rían un rato La página donde pueden tener unos ustedes-simpson es www.simpsonizeme.com

Una vida desperdiciada

Junnichiro (por ponerle algún nombre no relacionable con ninguno de mis conocidos) es un hombre de ciudad. Nació en la gran urbe hace muchos años y, aunque su familia no era la más acomodada del mundo, sí tuvo satisfechas todas sus necesidades básicas. Asistió a centros educativos destacados, donde siempre se alzó con las mejores calificaciones. Fue un chico popular, con muchísmos amigos y las novias más lindas de su entorno. Una vez profesional, creó una empresa que con esfuerzo alimentó hasta que hizo de ella una de las más grandes de su país. Dio empleo a infinidad de personas. Tuvo una familia grande y muy bien acomodada y estuvo con ellos hasta que, finalmente, un ataque al corazón se lo llevó a los 82 años de edad. (Ésta es una vida socialmente productiva y bien aprovechada). ChiroJunni (por el mismo criterio de los nombres) también es un hombre de ciudad... bueno, de los cinturones de miseria de la ciudad, en realidad. Nació también hace muchos años en el seno de un hogar pobre,...

Amar a quien nos daña

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¿Cómo amar a quien te daña? Vas por la calle, tranquilo, mascullando tus pensamientos, tus planes y tus ilusiones y, de pronto, aparece ante ti un personaje, temido por la sociedad en general, que te pide una moneda. Acabas de comprar algo, cualquier cosa, y de verdad andas sin un solo pedazo de metal. Se lo manifiestas al personaje y se pone violento, te intimida, te dice que al menos doscientos pesos para un pan (y es que hay tarifas y todo). De verdad no tienes y así se lo manifiestas, pero se pone pesado. Saca un chuzo (cuchillo hechizo) y te amedranta con él; te pide tus pertenencias, tu celular, tu mp3 o lo que lleves, tu billetera. Las opciones son darle las cosas, exponerte a que de deje malherido o, en el caso extremo de que seas el sucesor de Bruce Lee, hacer una súper patada voladora y desarmarlo. Obvio, no eres el sucesor de Bruce Lee y tu sentido de supervivencia prima sobre el deseo material, así que le das tus cosas y se marcha muy campante, como si nada, buscando a al...

El amor...

El amor, tan mencionado en todas las épocas y tan incomprendido por todos los corazones… Continuamente leemos en las noticias de algún insensato que “por el amor de x” se suicidó; vemos novelas con títulos como “Amor Fugitivo”, “Amores que matan” o algo así. La gente normalmente “sufre por amor” o “busca el amor de alguien” y dice expresiones como “me ganaré tu amor”, “dame tu amor” (estribillo insulso de canciones sin imaginación), “muero por tu amor”, “no puedo vivir sin ti”, “si me dejas me muero” y otras más que sonarán familiares al lector. ¿Qué tienen en común todas esas expresiones? ¿Nada? ¿No le pegan? Pues bueno, que hablan del amor como algo tangible y, lo más importante, como un fin que hay que alcanzar, por el que hay que esforzarse, por el que hay que sufrir. De acuerdo con su definición básica, el amor es sólo un sentimiento, como la ira, la tristeza o la felicidad. Los sentimientos nacen espontáneamente en el ser (no sé de dónde, si del cerebro, del alma o de dónde, pe...

Vivieron felices y comieron... ¿pollo a la broaster?

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Colombia gana el Mundial de Fútbol, la violencia en el país se acaba, el Atlético Nacional gana la Copa Libertadores de 2008, el salario aumenta en un 200% para todos los trabajadores, las fuerzas de ocupación dejan de sustentar guerras inventadas en Oriente Medio, Latinoamérica se une en un bloque fuerte de hermandad y dejamos los complejos de tercermundistas… Estos, lamentablemente, no son los titulares de las noticias de hoy, ni de mañana y, quizás, no lo sean jamás. Sin embargo, son los profundos deseos que surgen de mi alma. De infancia recuerdo vívidamente aquella dichosa frase con la que se nos decía que, después de sufrir lo insufrible, la gente siempre lograba lo que se proponía. Regreso a la niñez cuando escucho “vivieron felices y comieron perdices”… la pregunta que me surge ahora es ¿por qué se busca vivir feliz eternamente? La felicidad de los cuentos de hadas, por lo menos en lo que conozco de esta vida, es imposible. En el caso hipotético de los titulares que se me ocu...

La mágica jornada de la paz

El miedo al fracaso y a la falta de sensibilidad de los compatriotas fue el constante denominador en los corazones de quienes soñaban con una protesta nunca antes vista en Colombia. Sin embargo, faltando diez minutos para el mediodía, los temores se disiparon. Movidos por una fuerza interna implacable, miles de colombianos se volcaron a las calles simultáneamente y, en un acto apoteósico, se hicieron sentir. La magia surgió espontáneamente mientras los pitos sonaban y se levantaban brazos, pañuelos y voces para reclamar por la paz del país y la libertad inmediata de los secuestrados. Sin importar sexo, edad o condición, toda Colombia se movilizó en una manifestación sin precedentes. Finalmente, el letargo y la insensibilidad quedaron a un lado para dar paso a un justo reclamo; para decirles a los violentos que acá no son bien recibidos, que no se les quiere y mucho menos se les necesita. Ojalá que este sacudón no sólo sirva para que los grupos armados noten el profundo desprecio que el...

Una tarde espantosa

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Por Manuel Armando Sarabia Acevedo Fue una tarde espantosa. El hastío por la realidad circundante se unía con la decepción causada por una de las pocas ilusiones con las que cuenta el pueblo atribulado y sin oportunidades. Ese fatídico día, una nueva noticia de dolor y muerte llegaba a los oídos del pueblo colombiano: a los miles de muertos del conflicto armado, se le sumaban once más (reconocidos). Los once diputados del Valle del Cauca, secuestrados por las FARC hace cinco años, eran declarados muertos en confusos hechos que, hasta el momento, no se esclarecen… algo dice que, como siempre en el País del Sagrado Corazón, jamás se sabrá la verdad al respecto; al menos no mientras el uribismo mande y las FARC sigan vivas, no mientras lo que vivimos no esté convertido en un capítulo viejo y empolvado de la historia patria. Colombia lloraba y protestaba por más dolor y más sufrimiento y la indignación ya no tenía por donde desbordar, las ilusiones se desvanecían y, sin embargo, quedaban a...